Academia de Pesca

…para confeccionar la aventura de pesca de tus sueños.


Coyhaique
 
Pto. Montt
 
Tierra del Fuego
 
 
   

   
 
 
 
 
         
¿Cual es la diferencia en un viaje de pesca entre; Contratar un servicio de pesca profesional versus batírselas por uno mismo?

Me encontraba llegando al aeropuerto de Balmaceda en el kilómetro 0, para dar comienzo a 3 inolvidables días de pesca en la zona de Coyhaique. Armado hasta los dientes y muy ansioso, porque era la última semana de la temporada, sentía la obligación de aprovechar al máximo de mi estadía en la zona. Mis líneas se encontraban recién lubricadas y mis moscas bien afiladas, las cuales estuve atando por largas horas durante el invierno. Por lo que personalmente, me consideraba preparado técnicamente y psicológicamente para mi experiencia de pesca que añoraba durante las largas horas de trabajo sentado en mi oficina.

Estaba lloviendo, pero no me importó, ya que tenía reservado con meses de anticipación el auto, como también, mi estadía en un hostal en Coyhaique. Tenia claro donde iba a comenzar mi aventura de pesca, ya que me había “dateado” con un amigo, quien me hizo un completo “fishing report”, en su visita al comienzo de la temporada. Me describió las infinidades de opciones de pesca que ofrecía esta zona, por lo que claramente un poco de lluvia, no iba afectar mis ánimos y mucho menos a mi gran aventura de pesca.

Aquí me encontraba, manejando en la patagonia chilena con una sonrisa tatuada en mi cara, con rumbo a mi hostal.

Después de conocer un poco más la cuidad de lo que realmente necesitaba, ya que me perdí un poco en las calles, llegue a mi hostal para dejar mi ropa y elementos que no iba a ocupar. Proseguí con rumbo al famoso rio Simpson, donde mi informante me había comentado lo bien que le había ido en la pesca, ya que según sus palabras textuales, … las eclosiones se mantuvo durante todo el día y las truchas no paraban de comer en la superficie. Definitivamente fue uno de mis mejores días de pesca de mi vida. Agregando además, las coordenadas para llegar al lugar… en el kilómetro 35 vas a encontrar un portón café, estaciona el auto y salta el cerco. Luego, caminas 10 minutos con rumbo al sur y encontraras los pozones más bellos de la tierra.

Estas indicaciones era oro puro para mí, ya que había visto las fotografías de su viaje y realmente eran impresionantes las capturas que había obtenido.

En el kilómetro 34, iba con la mirada fija en el cuenta kilómetro para no pasarme y con la precisión del “turistel”, ahí se encontraba el portón café en el kilómetro 35. En ese momento, a pesar de la lluvia, fue como ver las puertas del cielo abriéndose ante mi!!!

Estacione el auto cuidadosamente y comencé a preparar mis equipos. Debo reconocer que entre todos los “extras” que llevaba en mi espalda, como por ejemplo, mi otra caña #5, son su carrete y sus distintas líneas, por si llegara a tener un percance, ya que había tenido un sueños anterior a mi viaje, donde me encontraba peleando a MOBY DICK !!! Siendo el desenlace de mi sueño; primero, perdiendo la trucha de mi vida, segundo; mi caña preferida rota y para rematar la situación, parte de mi línea enredada en una raíz sumergida en el fondo del rió. Un sueño bastante real, que no estaba dispuesto a vivir.

Por lo que no escatime en mis refuerzos, agregando a mi espalda, 4 cajas de moscas extras, para no lamentar ese señuelo que justo, era la picadora. Agregando en la mochila, un polerón, un gorro, la bufanda tejida por mi señora, más, mi cámara fotográfica para ese gran momento, mi almuerzo compuesto por 2 marraquetas con su buen queso y jamon más una botella de agua. Sin olvidar de toda la parafernalia que según yo; es propicio de un pescador bien preparado.

La mochila tenía sus buenos kilos, pero la situación ameritaba el esfuerzo.

Después de un buen rato reordenando las cosas en la mochila para que no se mojaran, comenzó mi travesía saltando la cerca para continuar con mi marcha con rumbo al sur. Sabia que eran 10 minuto caminando, por lo que un poco distraído tome una pequeña senda que me daba buena espina y que “intuía”, iva a dirigirme a los pozones milagrosos. Llevaba 8 minutos según mi cronometro que corría sin parar cuando me encuentro con un par de perros ladrando y la casa del lugareño. Decidí consultar si estaba en la senda correcta para llegar al río. Cuando llegue a la casa, apareció un hombre no muy contento con mi presencia, por lo que rápidamente me presente con mi mejor sonrisa y le pregunte si estaba en el camino correcto para llegar al río. El caballero sin prestar atención a mi consulta me respondió con otra pregunta… ¿Quien lo autorizo para entrar al terreno?, rápidamente mi sonrisa cambio a lo mas cercano a un puchero, ya que me di cuenta de mi delicada situación. Le ofrecí mis mas profundas disculpas por mi falta y un tanto incomodo por mi realidad, le conté de donde venia y como había llegado a saber de este lugar. El lugareño me miro por segunda vez, y con un poco menos de desconfianza, me comentó que yo no era el primer turista en saltar la reja, ya que además de aflojar los alambres, dejaban los portones abierto en el terreno, generando un tremendo problema con el ganado, ya que se perdían en el bosques y que incluso los mataba el “león”. Sin dejar de encontrar la razón al lugareño, le pedí disculpa nuevamente pidiendo su autorización para pasar al río.

Yo pienso que hombre se apiado de mi, ya que aparte de la gran mochila que llevaba en mis espalda, la lluvia caía con poco mas de fuerza.

Continué con las indicaciones que me dio el piadoso lugareño, para llegar finalmente, al río después de 20 mojados minutos y un espalda un tanto cansada.

Realmente los pozones eran preciosos, pero al acercarme al rio me percate que las aguas estaban un poco turbias.

Consciente de mi gran desafío frente a la condiciones climática, decidí continuar con mi aventura. Arme mi caña con determinación, y con una rápida elección de mosca, decidí comenzar con una ninfa, ya que claramente, no me cabía la idea de utilizar una mosca seca y mucho menos de presenciar una eclosión. Después de un par de horas sin ver, ni sentir ningún pez en mi línea, continué explorando con distintas técnicas y moscas para encontrar una trucha interesada en lo que tenia que ofrecer. Seguía lloviendo y lentamente el color del rió continuaba cambiando de color a un café mas intenso. Sin perder la ilusión, decidí explorar un poco más, con la esperanza de encontrar algún afluente con aguas de mejor color. Después de un par de horas más caminando, y probando suerte en distinto puntos en el río, decido ir al baño, curiosamente busque un arbusto, como si alguien me llegara a ver aparte de las pocas vacas mojadas del lugar, lo importante de este suceso, fue que descubrí un pequeño canal que era paralelo al río, seguramente fue un antiguo cause del río, pero lo mas interesante, es que tenía las aguas claras, y por curiosidad y sabiendo que no tenia nada que perder, puse mi mosca en el pequeño canal y como cuento de Walt Disney una preciosa trucha fario salio tras mis señuelo y sin titubear, la enganche, la peleé y la devolví al agua. Lamentablemente no logré continuar mi pesca en el canal, que de seguro tenía más truchas, pero la noche se aproximaba y el camino devuelta era largo. Y así termino mi primer día de pesca con un lindo recuerdo y mojado hasta los calzoncillos. Al día siguiente….

Vamos a dejar este relato hasta aquí, para comparar y analizar cronológicamente este mismo cuento, pero en el caso de contratar a un guía profesional o un lodge de pesca.

Para comenzar nuestra comparación;

- Es muy probable que el tiempo perdido para tomar un bus o taxi para llegar a Coyhaique y que nos dejen en el “car rental” para luego, descifrar la dirección del hostal, tomando en cuenta que no somos de la zona, va ser nuestro primer tropiezo. Cuando se contrata un servicio de pesca, en el valor del paquete incluye el tranfer ida y vuelta del lodge o hostal al aeropuerto. Con esto nos evitamos fácilmente 45 minutos a 1 hora que perfectamente se traduce en “tiempo de pesca”.

- Cuando uno es guiado, la experiencia de saltar cercos o encontrarse en situaciones incomodas prácticamente no existen. El guía de pesca u Lodge conoce y tiene acuerdos con la gran mayoría de la gente que vive en la zona, además se evita caminatas innecesarias. Ahorrando tiempo, sudor y un posible mal rato, es más, podríamos conocer a este mismo lugareño pero bajo otras circunstancias, por ejemplo, “compartiendo un mate”, esto sería un “bono” a nuestra experiencia en la Patagonia.

Al minuto de decidir que tipo de ropa va ser necesaria para vivir la jornada de pesca, un buen parámetro, es mirar como se viste el guía, porque de seguro, de frío, él no se va a morir!!!. Evitando así, llevar más cosas de lo que realmente necesitamos. En el caso del tipo de equipo, cañas, líneas, cajas de mosca, o sea, parafernalia en general, es el guía quien nos orientará para llevar lo justo y necesario. Es más, si decide llevar cosas extras, el “buen guía”, lo ayudará gustosamente.

-Frente a las malas condiciones de tiempo, es muy probable que el guía o el Lodge, no hubiera optado de un comienzo por ese río o lugar como locación de pesca, pero para efecto de análisis y comparación, es una posible situación que se puede vivir. En este caso, el guía de pesca siempre tiene un plan “b” o ya conoce esos lugares o picadas que puede invertir, de una situación compleja a una experiencia inolvidable. Evitando la caminata y pesca innecesaria por largas horas, ocupando así, el tiempo y las energías donde existe mayor posibilidad de productividad pesquistica.

- Como reflexión final, independientemente que uno tenga muy buenos amigos e informantes, no se puede comparar con la sabiduría de una persona o lodge de pesca que ha estado trabajando toda la temporada en la zona y mucho de ellos por varios años, teniendo presente que es el mismo guía, que pasa día tras día en el agua y sabe perfectamente la información actualizada de cada lugar, entendiendo con esto, si el río esta alto o bajo, decidir donde ir a pescar dependiendo de la condiciones climáticas, en que zona se encuentran las truchas o las mas grandes, con que mosca pica y más importante aún, como sacarlas. Todas estas preguntas se responden con decisiones, y si estas decisiones son abordadas con experiencia y profesionalismo, acercamos nuestra vivencia de pesca, al éxito. Obviamente esta sabiduría se paga y si se tiene poco tiempo, la inversión se paga devuelta.

Por lo que si desea invertir su buena suma de dinero en un viaje de pesca el cual implica un tiempo limitado, ….porque enfrentémoslo, nunca es suficiente, y mas encima, es un gusto que se da pocas veces o, la vez del año, evalúe si se aventura con el dato de un buen amigo o, si considera necesario contratar algún tipo de servicio de pesca.

 

 

DOCUMENTAL

El documental tiene una duración de 20 minutos aprox. esta segmentado en  diez  partes,  las  cuales si se pueden considerar como aquellas  fundamentales para entender sobre la pesca con mosca.